La batalla fiscal de Amazon y Seattle – ¿Quién ganará?

Nuevo “impuesto por cabeza” en grandes corporaciones están creando graves controversias en Seattle. Mientras que el ayuntamiento reclama que resolverá el problema de personas sin hogar, el alcalde no comparte la misma opinión, diciendo que su medida “perjudicará a los trabajadores”.

Un nuevo “impuesto por cabeza” propuesto por el Ayuntamiento de Seattle está a punto de golpear a varios titanes tecnológicos en la región, incluyendo a Amazon, Google y Facebook. Aunque estas grandes compañías no encuentran usualmente una causa común, este intento de gravar sus negocios ha hecho que unan fuerzas.

Algunos líderes de Seattle decidieron que era momento de tomar algunas acciones sobre la crisis de vivienda que algunas de las ciudades más prósperas en América están enfrentando y su solución fue cobrarle a cada gran empleador por cada empleado que trabaja en la ciudad. Ya que Amazon es el empleador privado más grande Seattle, y el que mejoró el mercado de bienes raíces en la región, la gran carga cayó en los hombros de la compañía.

Amazon tiene más de 45,000 personas trabajando en esta región y si el “impuesto por cabeza” es aplicado, la suma que la empresa tendrá que pagar sube hasta $20 millones.

Una de las principales consecuencias de este debate fue visto la semana pasada, cuando Amazon anunció que debían detener la planificación de la construcción de su nueva torre y comenzar a alquilar parte del espacio de la oficina de la compañía a otras compañías debido a este impuesto.

La reunión que fue agendada el último miércoles y donde el alcalde y el ayuntamiento tomaron parte, reunió a numerosas personas que expresaron su preocupación sobre este impuesto. La mayoría de ellos estaban usando chalecos de construcción y explicaron que, si este impuesto pasa, tendrían que ir a casa y volverse desempleados.

Sin embargo, hay más detrás de este debate que solo un titán tecnológico y una política. Las ciudades americanas están enfrentando un gran desafío y estas grandes compañías no están haciendo las cosas más fáciles. Seattle, por ejemplo, enfrenta una de las decisiones más difíciles de hacer en los últimos años: ¿Deberían recaudar ingresos para los grandes empleadores y arriesgarse a obligarlos a mudarse a otras ciudades o deberían mantener impuestos sobre los votantes y arriesgarse a una reacción aún más adversa, lo que podría empeorar las cosas? Algunos creen que cual sea el resultado, será usado como una “plantilla” para el resto de los Estados Unidos.

¿De qué trata el impuesto?

Es esencial comprender los detalles que están detrás de este impuesto para entender porque Amazon lo odia tanto. El ayuntamiento quiere cobrarle a cada grande compañía 26% por cada hora de trabajo de cada empleado. Si hacemos cuentas, esto resultará aproximadamente en $520 por cada empleado cada año. Es verdad que las empresas con ingresos que exceden $20 millones por año son los únicos que serán afectados – lo cual representa casi el 3% de todos los negocios en Seattle – Amazon emplea más de 145,000 personas, lo que significa que la cuota que tendrían que pagar es enorme.

Vale la pena mencionar que esta estructura es plana solo por los primeros tres años. Esto significa que independientemente del salario anual de un empleado (ya sea que ganen $30,000 o $100,000), la cuota será la misma para todos. Sin embargo, esta tarifa plana se convertirá en un impuesto sobre nómina a partir de 2021, lo cual significa que un 0.7% del salario anual de un empleado será gravado. Esta segunda parte, donde los impuestos se vuelven más grandes, es el aspecto que parece enviar escalofríos en las columnas de las grandes empresas.

¿La propuesta es buena?

Al mismo tiempo, el ayuntamiento cree que este impuesto resolverá el problema de vagabundos en Seattle, la cual es una emergencia real.

Lisa Herbold, uno de los miembros del ayuntamiento de Seattle, reclamó que “Esto no es sobre Amazon. Es sobre la crisis humanitaria en nuestra ciudad.”

Incluso ha habido una proclamación de emergencia en 2015, respecto al alto numero de personas durmiendo bajo el cielo abierto o en sus autos, al igual que un numero incrementado de personas en albergues. De acuerdo con el último censo, hay más de 11,500 personas sin hogar en Seattle. Las rentas en la ciudad incrementaron por 13.5% el año pasado.

De acuerdo con los oficiales, este impuesto ayudaría a recaudar hasta $75 millones cada año y podrían usar el dinero para intentar resolver esta crisis al construir viviendas más económicas.

En caso de que pase el impuesto, este tomaría efecto en enero del próximo año