Un hombre fue salvado a mitad de vuelo debido a las habilidades de ingeniería de un estudiante

Karttikeya Mangalam es un estudiante en IIT-Kanpur y, al mismo el tiempo, un héroe para Thomas, un hombre holandés que sufre de diabetes tipo I, ya que él logró salvar la vida del hombre a mitad del vuelo.

Si sufres de una cierta enfermedad o te enfermas repentinamente, el primer instinto es llamar a un doctor y examinarte. ¿Pero qué haces si estás en un vuelo de larga distancia y necesitas la ayuda de un doctor inmediatamente? Podrías también buscar a un ingeniero.

Karttikeya Mangalam, 21 años, estaba en un vuelo desde Geneva hasta Nueva Delhi en febrero de este año. Él estaba de regresando a casa después un año de intercambio en Suiza. Después de estar en el avión por ya unas cuantas horas, un miembro de la tripulación anunció la pregunta que nadie desea escuchar en un vuelo – “¿Hay un doctor aquí?”

Todos estaban aterrorizados al escuchar esta pregunta, ya que era claro que alguien estaba enfermo y necesitaba asistencia médica inmediata. Thomas, un hombre holandés de 30 años tenía diabetes tipo I y los niveles de azúcar en su cuerpo estaban mucho más alto que los niveles normales, lo que significa que él estaba a punto de tener un shock hiperglucémico en cualquier momento si nada se hacía. Una cosa muy importante que hizo Thomas, a pesar de que se estaba sintiendo con náuseas, sudando y débil, fue decirle a la azafata que la seguridad del aeropuerto le quitó su bomba de insulina y que él no logró administrarse ninguna insulina durante las últimas cinco horas.

Afortunadamente, un doctor ruso que también estaba abordo fue el primero en ayuda. Lo que hizo aún mejor la situación fue que el doctor también era diabético e incluso estaba equipado con insulina y todas las herramientas necesarias.

Sin embargo, las cosas cambiaron drásticamente cuando el doctor descubrió que la pluma de insulina que él tenía fue diseñada en un cartucho específico que contenía insulina que era solo para administrarse lentamente y a largo plazo, lo cual era completamente diferente a la herramienta que Thomas usaba regularmente. Pronto, él se desmayó e incluso comenzó a sacar espuma por la boca.

Ahí fue cuando Karttikeya decidió entrar. Él discutió con el doctor la posibilidad de resolver el dilema de la pluma y el cartucho. Después de un intento fallido de ajustar el equipo de insulina, Karttikeya tuvo la brillante idea de usar el WiFi del avión para descargar un archivo de un diseño esquemático de la pluma.

Dentro de unos minutos él descubrió que el dispositivo requería un pequeño resorte detrás del cartucho.

“Manteniendo una cabeza fría, le di instrucciones a la azafata de pedirle a los pasajeros bolígrafos, las cuales usualmente tienen resortes en ellas. En unos minutos, obtuve 4-5 bolígrafos de pasajeros ansiosos,” dijo Karttikeya en una publicación de blog.

Afortunadamente, hubo un pasajero que tenía el resorte exacto que Karttikeya solicitaba y él y el doctor fueron capaces de ajustar el equipo de insulina para coincidir con las necesidades de Thomas. Dentro de 15 minutos, todo regresó a la normalidad y la vida de Thomas fue salvada.

“Él me agradeció mucho y me dijo que lo visitara en Ámsterdam donde él es dueño de su propio restaurante y cervecería y donde supuestamente yo recibiría tanta comida y cerveza fría gratis como quisiera. Creo que salvar la vida de un hombre es mucho más de lo que cualquiera pudiera imaginar lograr desde el conocimiento básico de ingeniera dotado en el primer año,” explicó Karttikeya en su publicación de blog.