Nueva amenaza para residentes de Hawái después de erupción volcánica: laze

Primero, fue la lava que destruyó cualquier cosa en su paso, luego fue el dióxido de azufre que contaminó el aire. Ahora, los residentes de Hawái están enfrentándose una seria amenaza después de la erupción volcánica de Kilauea – lava y neblina combinada.

El volcán Kilauea erupcionó el 3 de mayo, pero sus efectos mortales están lejos de acabar. Docenas de hogares fueron destruidas, numerosas personas murieron e inclusos más salieron heridos.

esafortunadamente, estos números siguen incrementado, debido a un nuevo peligro – laze – que posa una amenaza a la población entera en la región.

Flujos de lava que vienen de Kilauea y que llegan al Océano Pacífico podría resultar en otra amenaza – nubes de humos ácidos, que también contiene partículas parecidas al vidrio y vapor, dijeron las autoridades. Todas estas combinadas podrían ser extremadamente peligrosas para los residentes de Hawái.

Las autoridades de defensa civil de Hawái dijeron que sería mejor para cualquier persona que vaya a la playa, motorista o navegante en barco evitar acercarse a lugares donde la laza y el océano se reúnen porque su salud podría ser afectada seriamente.

La lava es extremadamente caliente, puede llegar hasta 1,093 grados Celsius (aproximadamente 2,000 grados Fahrenheit) y cuando llega al agua fría en el océano, produce lo que los científicos llaman el efecto “laze”, el cual implica la apariencia de vapor de ácido clorhídrico que contiene pequeñas partículas de vidrio y que está en el aire.

“Los peligros de la salud de laze incluye irritación de pulmones, ojos y piel. Tenga en cuenta que el penacho de laze viaja con el viento y puede cambiar de dirección sin previo aviso”, dijeron las autoridades.

Vale la pena mencionar que la Carretera 137, que conecta Pohoiki Road y Kamaili Road está cerrada desde el domingo, debido al hecho que dos flujos de lava alcanzaron al océano en la región.

Las autoridades están monitoreando la actividad en la isla, incluyendo las más de 20 fisuras que se han abierto desde la erupción del volcán a principios de este mes. Adicionalmente, más de 2,000 residentes evacuaron.

Una prueba de calidad de aire realizada en la región de Kona, la cual está ubicada aproximadamente a 64 km (40 millas) al noroeste del sitio de erupción, reveló que el índice estaba en nivel “naranja”. Esto significa que las personas que sufren de problemas de pulmones y las personas mayores tiene probabilidades más altas de ser afectas si salen.

Sin embargo, esto no ha afectado el turismo en la región, al menos no ahora. Los aeropuertos en la isla permanecen abiertos y los turistas todavía están yendo a Hawái.